
Cuidado solar
Una guía práctica para la protección solar
Los rayos UV están presentes no solo en días despejados, sino también en días nublados. La exposición diaria —un trayecto corto, un paseo en la hora de comida— se acumula en tu piel y ojos con el tiempo. Aquí tienes un resumen de lo básico, cómo combinar la ropa con el protector solar y los puntos que la gente suele olvidar.
Actualizado: 22 de julio de 2026
Por qué importa el índice UV
El índice UV es una escala que describe con qué intensidad afectan los rayos ultravioleta al cuerpo. Una vez que pasa de "moderado", vale la pena empezar la protección solar incluso para una salida corta, y al llegar a "alto" o más, un sombrero, gafas de sol y protector solar deberían ser lo habitual. Los rayos UV pueden ser intensos incluso con temperaturas bajas, y los entornos reflectantes —pistas de esquí en invierno, o cualquier lugar cerca del agua— pueden significar más exposición de la que se siente.
- Revisa el índice UV junto con la máxima del día antes de salir
- Reduce los planes al aire libre al mediodía cuando el índice llegue a "alto" o más
- Planifica rutas que te permitan pasar por sombra o espacios interiores cuando sea posible
- Refuerza la protección cerca del agua, la nieve o superficies reflectantes del centro de la ciudad
Cuándo tener especial cuidado
Una vez que el índice UV es alto o superior, incluso una salida breve requiere proteger la piel y los ojos. Alcanza su punto máximo aproximadamente entre las 10 a. m. y las 3 p. m., y la luz reflejada en el suelo o en edificios cercanos puede llegarte incluso a la sombra. No dejes que un cielo nublado te haga saltarte la protección: las nubes reducen algo la radiación UV, pero nunca la bloquean por completo.
- Ten especial cuidado con la actividad al aire libre entre las 10 a. m. y las 3 p. m.
- Recuerda que la luz reflejada puede llegarte incluso a la sombra
- Sé aún más minucioso cerca de la nieve, las playas o las pistas de esquí, donde el reflejo es fuerte
- No te saltes el protector solar solo porque el cielo se vea nublado
Consejos prácticos para aplicar protector solar
El protector solar solo a menudo no es suficiente; combinarlo con sombrero, gafas de sol y ropa que cubra funciona mejor. Pierde eficacia una vez que sudas o te mojas, así que vuelve a aplicarlo con regularidad. Usar muy poco producto significa que no te acercarás a la protección indicada en la etiqueta, así que aplica generosamente en zonas expuestas como la cara, el cuello y los brazos.
- Aplica generosamente SPF 30 o más, de 15 a 30 minutos antes de salir
- Vuelve a aplicar cada 2 o 3 horas, y antes si sudas o te mojas
- Usa sombrero, gafas de sol y ropa que cubra los brazos y el cuello
- No olvides los puntos fáciles de pasar por alto: detrás de las orejas, la nuca, el empeine de los pies
- Usa también bálsamo labial y productos para las manos con protección UV
Combinarlo con la ropa adecuada
Incluso en un día caluroso, la ropa ligera pero que cubre ayuda a bloquear la radiación UV. La tela tejida tupida y de color más oscuro suele bloquear más, así que si las mangas cortas solas no son suficientes, añade manguitos o una camisa fina. Al salir con niños, planifica tramos más cortos entre sombra y pausas de descanso que los que usarías para ti mismo.
- Elige colores más oscuros y tela tejida tupida en lugar de colores claros
- Añade manguitos o una camisa fina si las mangas cortas solas no son suficientes
- Lleva un sombrero y una cubierta para el cochecito al salir con niños
- Incorpora en tu horario tiempo para descansar, hidratarte y reaplicar antes de tramos largos al aire libre
Si notas quemaduras solares o irritación
Si la piel escuece o se ve roja, la prioridad es detener la exposición adicional y dejar que la piel se enfríe en algún lugar con sombra. Si viene acompañado de ampollas, dolor de cabeza o fiebre, es señal de consultar a un médico en lugar de intentar manejarlo solo con cuidados en casa. Mantener hábitos de protección constantes día a día es mucho menos molesto que lidiar con las consecuencias de una quemadura grave.
- Evita cualquier exposición solar adicional en la piel enrojecida
- No uses exfoliantes ni cepillos ásperos en la piel irritada
- Descansa en interiores si el resplandor o el dolor son considerables, y consulta a un médico si es necesario
- Evita las horas de UV máximo aunque tengas planes al día siguiente